Instagram y Messenger
Los mensajes de Instagram también son ventas.
Y también se pierden. La diferencia con WhatsApp es que en Instagram se pierden más rápido: llegan mezclados con solicitudes, comentarios y respuestas a historias, y la app no distingue a un comprador de alguien que pasaba por ahí.
Qué cambia
La misma bandeja, y funciona igual.
Entran donde todo lo demás
Los mensajes directos de Instagram y de Messenger caen en la misma lista que WhatsApp, con dueño asignado y con su ficha al lado.
Una persona, una ficha
Si alguien te escribe por Instagram y a la semana por WhatsApp, es un solo contacto con un solo historial — no dos fichas que nadie relaciona nunca.
Responde solo, igual
El saludo de bienvenida y el aviso de fuera de horario valen para los tres canales. Se escribe una vez.
De dónde vino cada quien
La ficha guarda por qué canal entró. A fin de mes sabes si tus ventas vienen de Instagram o de WhatsApp, en vez de suponerlo.
Sin letra chica
Lo que Meta permite y lo que no.
Hace falta cuenta de empresa
La cuenta de Instagram tiene que ser profesional y estar vinculada a una página de Facebook. Es gratis y se cambia desde la propia app, pero hay que hacerlo antes de conectar.
También hay ventana
Como en WhatsApp, hay un plazo para responder libremente desde el último mensaje de la persona. Lemnis avisa en pantalla cuando se cierra, en vez de dejarte escribir al vacío.
Mensajes, no comentarios
Entran los mensajes directos, incluidas las respuestas a tus historias. Los comentarios públicos bajo una publicación son otra cosa y hoy no entran a la bandeja.